El 28 de enero de 2026, la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (ANVISA) aprobó una nueva indicación terapéutica para el uso de
tafasitamab en combinación con
rituximab y
lenalidomida en el tratamiento de pacientes adultos con linfoma folicular (LF) en recaída o refractario. La decisión regulatoria amplía el alcance clínico del anticuerpo monoclonal anti-CD19 en Brasil, incorporándolo a un régimen inmunomodulador ya establecido en este escenario y respondiendo a una necesidad relevante en una enfermedad caracterizada por un curso indolente, pero recurrente y esencialmente incurable.
La eficacia y la seguridad de la combinación se evaluaron en el estudio
INCMOR 0208-301 (inMIND), un ensayo clínico de fase III, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, que incluyó 548 pacientes con LF en recaída o refractario, aleatorizados para recibir
tafasitamab en asociación con
lenalidomida y
rituximab (R²) o placebo combinado con
R². Entre los pacientes con LF incluidos, la mediana de edad fue de 64 años, el 20% tenía 75 años o más y el 55% eran hombres. La mediana de líneas previas de tratamiento sistémico fue de 1 (rango entre 1–10), con 55% que habían recibido 1 línea previa, 25% 2 líneas y 20% 3 o más líneas. En total, el 32% presentaba POD24 y el 43% tenía enfermedad refractaria a terapias previas dirigidas a CD20.
El estudio alcanzó su criterio principal de valoración de beneficio en supervivencia libre de progresión, demostrando una reducción significativa del riesgo de progresión o muerte con el régimen que contenía
tafasitamab (HR=0,43; IC del 95%: 0,32–0,58; p ≤ 0,0001). La mediana de supervivencia libre de progresión fue de 22,4 meses en el brazo experimental frente a 13,9 meses en el brazo control. La tasa de respuesta global también fue superior con
tafasitamab (84%
versus 72%), mientras que el análisis interino de supervivencia global aún presenta datos inmaduros. El perfil de seguridad del régimen combinado mostró una tasa de eventos adversos graves del 33% y discontinuación permanente por eventos adversos en el 11%.
Los eventos adversos más frecuentes (≥ 20 %) observados en los pacientes que recibieron
tafasitamab, excluyendo alteraciones de laboratorio, fueron infecciones del tracto respiratorio (incluidas infección por COVID-19 y neumonía), diarrea, exantema cutáneo, fatiga, estreñimiento, dolor musculoesquelético y tos. Las alteraciones de laboratorio de grado ≥ 3 más frecuentes (≥ 20 %) fueron neutropenia y linfopenia.
En la indicación aprobada, el
tafasitamab se administra en asociación con
rituximab y
lenalidomida, de acuerdo con el esquema posológico descrito en la ficha técnica, debiendo mantenerse el tratamiento hasta la progresión de la enfermedad o la toxicidad limitante, con una monitorización clínica y de laboratorio adecuada.