Para obtener la aprobación de los organismos reguladores, las pruebas MCED deben pasar por un riguroso proceso de desarrollo, que incluye estudios preclínicos, validación, evaluación retrospectiva y prospectiva, y, por último, estudios clínicos para evaluar el impacto en la mortalidad. Actualmente, solo las pruebas Galleri®, GRAIL e CancerguardTM, Exact Sciences han sido sometidas a estudios prospectivos, y únicamente el Galleri® está en estudio aleatorizado, con resultados finales previstos para el año 2026.
Principales pruebas en desarrollo
Galleri®, GRAIL: a través de la secuenciación del ctDNA, se evalúan patrones de metilación. El estudio PATHFINDER combinó el Galleri® con exámenes rutinarios, evaluando a 6.662 participantes en EUA mayores de 50 años sin sospecha de cáncer en los últimos 3 años, aunque una cuarta parte tenía antecedentes previos. Entre los 6.621 participantes evaluados, 92 (1,4%) obtuvieron resultado positivo. De estos, 35 fueron verdaderos positivos, lo que representa el 0,5% del total. Entre los cánceres diagnosticados, 14 fueron detectados en etapa inicial, siete de ellos sin programas específicos de rastreo poblacional: orofaringe, páncreas, hígado, intestino delgado, útero, huesos y neoplasias hematológicas. En resumen, fueron necesarias 228 pruebas para identificar un nuevo cáncer y 473 para detectar uno en etapa inicial¹. Actualmente, se esperan los datos de mortalidad de un estudio que utiliza Galleri® como herramienta de detección del cáncer en más de 140.000 personas en el Reino Unido (NCT05611632).
CancerguardTM, Exact Sciences: Se realiza la secuenciación del ctDNA para evaluar patrones de metilación. Además, se miden algunas proteínas y la presencia de aneuploidía. El estudio DETECT-A evaluó a 10.006 mujeres de EUA entre 65 y 75 años sin antecedentes de cáncer, combinando CancerguardTM con métodos de cribado convencionales y estandarizando la tomografía por emisión de positrones (PET) como herramienta de evaluación en los casos positivos, reduciendo la necesidad de procedimientos invasivos. La prueba detectó 26 casos de cáncer (0,26%), de los cuales ocho estaban en etapas iniciales, incluidos cánceres de ovario, útero y tiroides, para los cuales no existen programas de cribado recomendados. Fueron necesarias 381 pruebas para identificar un nuevo cáncer y 1.239 para detectar uno en etapa inicial². Datos presentados en la conferencia AACR Liquid Biopsy, en noviembre de 2024, destacaron el potencial del rastreo con CancerguardTM para reducir la mortalidad. Para ello, utilizaron una simulación entre sus resultados y una base de datos estadounidense; sin embargo, esta información necesita ser validada mediante estudios prospectivos³.
Beneficios y riesgos de las pruebas MCED
Se trata de pruebas no invasivas, capaces de detectar múltiples tipos de cáncer, reduciendo la necesidad de numerosos exámenes de cribado diferentes. Por otro lado, los principales desafíos son la baja sensibilidad para tumores en etapas muy tempranas y el riesgo de que resultados falsos positivos puedan generar procedimientos invasivos innecesarios. De hecho, no existe un consenso sobre cómo deben manejarse los resultados positivos de las pruebas MCED ni cuál debe ser la secuencia de conducta posterior.
Cuándo formarán parte los MCED de los programas de cribado?
Aunque las pruebas MCED muestran un gran potencial, su implementación requiere más estudios. Además, no deben sustituir métodos tradicionales como la mamografía o la colonoscopia, sino complementar dichos métodos o integrarse en programas para tumores que carecen de pruebas de rastreo. Estudios como el Vanguard Study, de carácter prospectivo, a gran escala y desarrollado por el National Cancer Institute de EUA, con inicio previsto en 2025, tienen como objetivo evaluar los riesgos y beneficios del uso de MCED y verificar si la detección precoz puede reducir la mortalidad⁴.
Referencias:
26 de mayo de 2026
/4 mín. lectura
5 de mayo de 2026
/3 mín. lectura
5 de mayo de 2026
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